Vigorexia: un problema de los adolescentes actuales

Ejercicios, deportes & salud

La adicci√≥n al ejercicio f√≠sico, trastorno conocido como vigorexia, es una alteraci√≥n psicol√≥gica que afecta en especial a adolescentes varones y no es f√°cil de diagnosticar, porque a√ļn no fue aceptada como enfermedad por la comunidad m√©dica, asegur√≥ un especialista en medicina deportiva.

“El 99 por ciento de los que padecen vigorexia son varones y no es un trastorno f√°cil de diagnosticar, porque los m√©dicos todav√≠a no la consideran una enfermedad”, dijo el m√©dico deport√≥logo y presidente del Comit√© de Deportes y Salud de la Asociaci√≥n M√©dica Argentina, Adri√°n Desiderio.

La vigorexia fue mencionada por primera vez por el psiquiatra Harrison Pope, del hospital McLean de Belmont, Estados Unidos, y define un desorden emocional con percepción distorsionada de las características físicas, similar a la anorexia pero a la inversa.
“Los vigor√©xicos tienen una imagen distorsionada de su cuerpo, baja autoestima, y son muy introvertidos”, precis√≥ Desiderio.

Leonardo, instructor de un gimnasio, cont√≥ el caso de P., un chico de 20 a√Īos que “siempre se ve mal, nunca est√° conforme con su cuerpo, y lleg√≥ a ir al gimnasio tres veces en un d√≠a”.
“Se mira al espejo todo el tiempo, siempre se encuentra un defecto f√≠sico, y corre con buzo los d√≠as de calor para transpirar m√°s”, explic√≥.

En el mismo sentido, Flavio, instructor de otro gimnasio, cont√≥ el caso de G., un hombre de m√°s de 30 a√Īos que “siempre est√° entrenando y se ve chico a pesar de tener la espalda como un placard”.

El médico deportólogo explicó que este tipo de patología, también conocida como complejo de Adonis, trae aparejado cambios en la alimentación y la utilización de recursos artificiales, como anabólicos, para incrementar la actividad física.

“Alteran su alimentaci√≥n con un incremento excesivo en el consumo de hidratos de carbono y prote√≠nas, que les altera el sistema nutricional”, explic√≥ Desiderio.

El problema m√°s importante es que, con el objetivo de incrementar r√°pidamente la masa muscular, “consumen anab√≥licos que compran en lugares donde se los proveen sin receta, a pesar de que son productos peligrosos”, advirti√≥.

En Argentina todav√≠a no existen cifras sobre esta problem√°tica, pero Desiderio se√Īal√≥ que “en Espa√Īa se habla de 20.000 vigor√©xicos y 700.000 anor√©xicos”.

La psiquiatra Mabel Bello, fundadora de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (ALUBA), incluyó a la vigorexia entre los trastornos de la conducta alimentaria menos conocidos.
“Es t√≠pica de la adolescencia. Son chicos que se sienten flaquitos aunque sean normales y, como tienen verg√ľenza de enfrentarse a la vida social, se encierran en un gimnasio”, explic√≥.

“Cuanto m√°s van al gimnasio, m√°s flacos se ven. Salen con anteojos de sol para que no los miren, toman anab√≥licos y vitaminas en forma insalubre”, dijo la m√©dica.

La base de este trastorno es la misma que la de la anorexia: “una incapacidad para enfrentar la vida, los compromisos y la madurez”, a√Īadi√≥ Bello.

La diferencia entre la anorexia y la vigorexia es que “el anor√©xico se ve gordo y el vigor√©xico se ve d√©bil y enclenque”, detall√≥ Bello.

Mientras que las personas suelen acercarse al médico por un problema de anorexia, no ocurre lo mismo con la adicción al gimnasio.

“Los vigor√©xicos van al m√©dico por problemas urinarios, hep√°ticos o de hipertensi√≥n, pero no saben que esos problemas son consecuencias de los cambios en la nutrici√≥n y del exceso de actividad f√≠sica”, explic√≥ el deport√≥logo.

Algunas características

Los vigor√©xicos tienen pocas relaciones sociales, una baja autoestima y un aspecto f√≠sico desproporcionado, debido al desarrollo exagerado de los m√ļsculos, seg√ļn los profesionales que investigan los indicadores sintom√°ticos de quienes padecen esta afecci√≥n a√ļn no registrada como enfermedad.

La estad√≠stica indica que la edad afectada oscila entre los 17 y 35 a√Īos y que se registra especialmente en la poblaci√≥n de clase media y media alta.

Los afectados sufren de distorsi√≥n severa de la imagen corporal y obsesi√≥n por ella y, en general, se perciben como muy peque√Īos, porque hay una p√©rdida de realidad en esa percepci√≥n.

Los vigoréxicos presentan una conducta de tipo adictiva y compulsión al entrenamiento; sienten depresión, ansiedad, culpa y mal humor cuando no pueden asistir a entrenar (por el incremento de endorfinas).

Además, tienen tendencia a la automedicación (anabólicos, testosterona, esteroides aminoácidos, etc.), a modificar la dieta con exceso de proteínas e hidratos de carbono, y a comer pocas grasas.

Otra caracter√≠stica es la desproporci√≥n del aspecto corporal: cabeza peque√Īa en relaci√≥n al cuerpo voluminoso, ya que siempre se preocupan por engrosar sus m√ļsculos.

Se trata de gente de baja autoestima, quienes pierden las relaciones sociales por su relación adictiva con el gimnasio, y los casos o el comportamiento se incrementa en época estival.

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